15. september 2004

Tanto

Tiempo para pensar me sobra. Despacio, eso siempre. Con lo que pasa por mi cabeza sucede todo lo contrario de lo que pasa por mi estómago. Aún con eso y con todo, ya sabes que pensar también me da hipo.

Y no quiero hacer una especie de juego desleal con este texto, máxime si es a toro pasado. Es tan sólo una reflexión, un pasatiempo, carne para uno de esos posts que, tarde o temprano, a todos nos dá por machacar cuando nos aburrimos. Hay quien pone canciones, hay quien se recrea en parábolas buscando un cierto subterfugio. Hay quien, además, pone fotos. Es lo que tiene esto de vivir en el siglo XXI. A mí no me gusta andarme con esas, porque todo me deja un regustillo a vinagre aunque el mensaje quiera ser inócuo. Esas cosas suenan a revanchismo aunque uno no quiera. ¿No? Luego un tonto aburrido malinterpreta una canción en un foro, y... en fin (¿ves? todos nos justificamos). Y creo que es porque no necesito escribir esto que, voy, y lo escribo. Tú a lo tuyo y yo a lo mío, que es de lo que se trata.

Siempre has dicho que te justificas día y noche porque te sientes culpable. Generalizando; por nada en concreto. Con tus cosas. Y, a fin de cuentas, todos lo hacemos. Todos. Es uno de esos vicios por los que los medios justifican el fin, además de un tema de conversación la mar de socorrido. Sí, estoy intentando escribir un texto reflexivo, de esos que tí te salen tan facilmente con tu estilo. "Esto es una pollez y me suda el coño lo que digan y lo que piensen porque el Tao es una puta mierda y la gente es gilipollas y estoy hasta el moño de que la banda este hasta el moño iros todos a tomar por culo cabrones ñañañaña". O algo así. A mí no me sale tan bien. Y desde que Xisca me dijo una vez que escribo como Arturo Perez Reverte, pues para qué queremos más...
Y, de nuevo, llevo veinte minutos escribiendo en esta especie de cosa sin decir absolutamente nada.

Me echaron la bronca por colgar un texto de Paulo Coelho que copié vil y miserablemente del blog del hombre máquina, y cierto es que lo que comentaba no era una verdad absoluta extrapolable a todas las situaciones que se pueden dar en la vida de alguien. Y también es cierto que el Coelho este debe de ser un pisaverdes de cuidado. Pero sí es cierto que siempre he sabido de dónde vengo. Y que no necesito a nadie para seguir andando. Vamos, de hecho, creo que ha quedado claro. Reconozco haber hecho el imbécil, como cualquier otro, y es que todo el mundo tiene derecho, al menos una vez en su vida, a follarse una tía horrible, a emborracharse hasta llegar al punto de lo lamentable, y a hacer el imbécil por otra persona (estas, amiguitos, son las tres cosas que Somo contempla como "errores humanos perfectamente legítimos siempre que no se repitan con extrema frecuencia"; más o menos como cuando Faemino y Cansado dicen aquello de "que va que va que va, yo leo a Kierkegaard: ah, bueno, entonces vale"). En ese sentido, llevo autorrealizándome desde los diecisiete años. Contigo, y pese a tu bigote, tan sólo he cumplido dos de ellas. Una y ¿tres cuartos?. Bueno, tampoco iba muy pedo... (espero que alguien se esté riendo con esto).
A lo que voy es que, de tanto hacer el tonto hace ya tanto tiempo, tal vez hayas podido creer que te he puesto en una especie de pedestal, o algo por el estilo. A endiosarte, que decía Irenita. Bueno, reconozco que una cierta dependencia emocional sí he podido generar; pero estate segura de que siempre he sabido de lo absurdo y muy a evitar que era eso. Alguien dijo "no quieras pasar tu tiempo con quien no está dispuesto a pasarlo contigo" (¿Gabriel García Márquez, tal vez?). Y a fin de cuentas, en estas estamos.

En caso de que esa fuese tu impresión, me gustaría anteponer el hecho de que siempre he disfrutado en un sentido u otro contigo, y por tanto he podido pecar de condescendiente. Aunque te aseguro que de pedestal nada. Tienes unas limitaciones a la hora de ver las cosas acojonantes (te repito que no escribo esto con ánimo de revanchismo, ni mucho menos de forma peyorativa), pero tu cabeza se mueve muy rápido entre esos márgenes. Se te dá bien filosofar y llegar a conjeturas, eres muy lista, y es muy dificil arrinconarte. Ya he dicho que yo pienso más despacio, y precisamente por eso, en alguna ocasión he podido llegar a decir "lo que tú digas, reina". Primero, porque es tu forma de ver el mundo. Tu forma de ver tu propia vida, y de contemplarte con respecto a los demás (y yo a ese respecto no soy quién para ponerte trabas, tú sabrás lo que haces y lo que quieres creer). En este sentido, no creo que me hayas podido aportar más que algún que otro punto de vista a tener en cuenta (puntos de vista que a tí te pueden valer, precisamente, para justificarte constantemente en lo que haces, dices y piensas), pero poco más. No sé si yo a tí te habré podido, en algún momento, aportar otros puntos de vista a la hora de contemplar el mundo y a la gente que vive en él, porque en ocasiones llegas a ponerte radical fundamentalista con tus convicciones, la verdad.

Estoy convencido de que alguna vez habrás podido pensar "¿pero qué cojones ve este tío en mí?". Hace ya más de un año, sentado frente al peor té con leche que he tomado en mi puta vida, porque en ese pueblucho no sabéis hacer nada bien, te dije que me gustabas porque tenías la cabeza muy bien amueblada. Y lo mantengo, la tienes muy bien amueblada, aunque te empeñes en tapiar las ventanas y el timbre no funcione. Pero, comprenderás que a mí eso tampoco me valga para mucho más que para poder hablar de cine. Si hablamos de muebles, mi cabeza es como el puto ikea. Lo que ví en tí dejé de verlo en, aproximadamente, tres meses. De vez en cuando volvía a asomar a la superficie, pero poco más. De lo que se trataba era de que, a parte de que me la pusieras como un misil, lo pasaba bien contigo. Y me gustaba ver lo bien que te lo pasas y lo que disfrutas cuando me cuentas todas esas tonterías que te pasan. Porque gracia, me hacían más o menos la misma que a tí te podían hacer mis chistes sobre código binario, pero verte emular los gestos de la subnormal que se sentaba en la puerta de la farmacia a chupar un chupa-chups era impagable. O imaginarte usando gel fijador como jabón íntimo por error. A parte de eso, en la vida me has seguido una gracia, o me has dado pié a compartir nada. Y, últimamente, te dió por tratarme como a un subnormal (quiero pensar que nunca intencionadamente), Dios sabrá por qué. Cariño te he cogido, eso está claro; y supongo que durante un tiempo la ternura se me seguirá cayendo de las manos cada vez que me acuerde de tí. Vamos, esas cosas que tal vez te hayan podido enervar, tipa dura. Enrrarecer como poco. Que el hecho de que no las quisieses tampoco significa que te las hubieras ganado, eso está claro; de eso sólo tengo yo la culpa, y sólo a mí me conciernen. Me gustas, y si yo a tí no, pues te jodes que tú a mí sí. Ñañañaña. Pero habría preferido un "estoy hasta el puto coño de tí" que un "es que estoy puñetera". Porque seré un gilipollas, pero soy un gilipollas orgulloso. Más gilipollas y más orgulloso que tú.

Todo esto lo escribo, no para hacerte sentir mal o reprocharte nada, que tú eres como quieres ser, y eso está de puta madre. Es una de las cosas que me gustan de tí (tu puta cabezonería en querer ser como te dé la gana, no tu forma de ser como tal, desde luego). Lo escribo porque, el hecho de que necesite tiempo sin tí (porque ultimamente estaba hasta la polla de acabar siempre igual, y de sentirme mal, y de sentirme igual de imbécil, y de que siempre quieras darme una lección que tú a penas has empezado a comprender hace dos días) no significa que dejases de importarme. Espero que a tí te pase lo mismo (y si no te pasa, pues mira, más se perdió en Cuba). Siempre me has dicho que a veces te hacía sentir mal, que me contabas tus cosas y yo, disgustado, siempre desaprobaba lo que hacías. No era mi intención hacerte sentir mal, ya te lo he dicho muchas veces. Pero eso, pitufa, siempre ha ido en ambas direcciones, y siempre he confiado en que ha sido sin ánimo de joder. Supongo que nunca te paraste a pensar cómo me sentaría aquél post. Al menos, quiero pensar que no era tu intención hacerme daño.
En fin, que como siga así la voy a liar y no es lo que quiero. Nunca he querido hacerte daño, ni hacerte sentir mal, ni te he endiosado (tan sólo te he considerado un ser humano un poco tropical). Tan sólo he querido pasarlo bien, compartir algo, reírme contigo, follar hasta reventar, haber viajado, ver cosas juntos, quemar un par de pagas extras contigo, inventar una alternativa. Porque me caes bien y me gustas. Yo qué sé. Esas cosas que hacen de esto un sitio interesante.

De las drogas también se disfruta, chica, ¿qué quieres que te diga? Tal vez tú hayas sido la peor de todas (como un tripi chungo), pero dicen que la intención es lo que cuenta. Y siempre he sabido engancharme y desengancharme a todas. No pasa nada. Sólo quería un subidón, no una adicción sin remedio (no he conseguido ni lo uno ni lo otro, en cualquier caso).

En fin. Leí tu post. Te reitero que estas cosas las llevo hasta el último término, si es necesario, y si olvidé algo en tu casa fué puro despiste. Te haré llegar tu CD de Britney Spears y tu película de bolleras ñoñas a través de Germán, tranquila (tanto rollo y tanta historia, sólo para decirme éso).

Cuídate mucho, pitufi.
Y sigue dándole caña al mundo.

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PD: En "el club de la lucha", cuando dicen "nuestra depresión es nuestra vida", se refieren a la depresión económica americana, la que siguió al crash de Wall Street en 1929, no al término extrictamente médico de la palabra. Supongo que el guión lo escribieron antes de que George Bush fuera presidente...

PDD: Probablemente haya metido la pata un par de docenas de veces con este post, pero que nadie diga que no me conocía ya...

Mira lo que hace Somófrates a las 09.15.04 15:34



Cosonísimas:

no se si ponerme a llorar (de penita sincera), a temblar o ir a por palomitas...
aunque pensándolo mejor, a mi el gore no me ha gustado nunca y tanta tripa al descubierto me debilita que pa qué. Pero tu siempre con un par!, que genial llegas a ser cabrón!!!.

Mira lo que hace haditjé

Tengo una amiga que dice que no te deja comentarios porque te tiene miedo. Pero de su parte que te diga que le ha encantado. Y a mi también. Un saludo.

Mira lo que hace Harlem

"No hay dorga mas dura q el roce de tu piel"

No sabes lo bien q t entiendo. Muchos besos y animo = )·

Mira lo que hace Eowyn


Digamos que este no parece un post muy revertiano, a menos que estuviese hablando de aquella dicotomía suya entre las reinas Anas y las Miladys de Winter, pero ya llevo algunos ratos sueltos pensando qué decir ante este más admirable que emocionalmente gore atrevimiento, y sólo se me ocurre un clásico: lo encontrarás, porque sólo puede encontrarse, según lo que he aprendido hasta ahora sobre el tema. Buena suerte, y que se pase pronto.

Además que a mí este gore no me desagrada, todo sea dicho.

Mira lo que hace Xisca

La capsulita nuclear ha estallado

Mira lo que hace Irenerl

No puedo estallar. No tengo motivos, vamos. En todo caso, un pequeño escape en el núcleo.
Gracias de todas maneras, Irenerl. Aunque sólo sea por el nick para el messenger...

Mira lo que hace Somófrates

Se hace lo que se puede, corazón. Un besín en los pelines de tu cabeza.

Mira lo que hace Irenerl