5. juuni 2004

It's no personal.

Yo no tenía ni idea de que aquella película existía. Mis padres estaban de viaje, y a mí no me dió la gana meterme en la cama antes de las tres. Debíamos estar a finales de la década de los 80.
Auqella película costó cuatro duros, duro arriba duro abajo. Yo me tiré en el sofá con un paquete de galletas artiach. De avellana. Jamás podré olvidar aquel paquete de galletas.

Un tipo era enviado desde el futuro para proteger a una tía que sería la madre del mesías del siglo XXI, mientras que "las máquinas" habían hecho lo mismo, pero con un verdugo. Era uno de los planteamientos más gilipollas para una película que había visto jamás. Y eso que por aquél entonces las tortugas ninja ya tenían una película.

Sin embargo, a ese tipo, las balas no hacían daño. Nada le hacía daño. Era una máquina. Un asesino implacable y metódico como sólo podía serlo una máquina. Entraba en una casa y arrasaba con todo. En una comisaría, y lo mismo. Era como un tanque desbocado, y cuánto más invulnerable parecía, más ganas me entraban de quedarme en el sofá a ver cómo coños terminaba aquello.

Tras ver la película, me quedé pensando en un millón de cosas. Desde apocalípsis nucleares hasta la teoría de la relatividad. Durante meses estuve obsesionado con aquellos esqueletos metálicos y no hacía más que dibujarlos e imaginar hipótesis pseudocientíficas sobre informática y robótica. Estaba fascinado. Hasta la música era increíble. Sin embargo, no mucha gente conocía este film.

Pasaron los años, y llegó el verano del año 1991. Mi abuela estaba en la cocina viendo la televisión, y abanicándose, mientras yo me servía un vaso de agua en la pila. De la televisión comenzaron a sonar unos acordes familiares. En una especie de cinta de montaje se ensamblaban las piezas de aquél esqueleto de acero que yo conocía de memoria, entraba en una especie de prensa y salía recubierto con la piel de Arnold Schwarzennegger. Terminator 2. Judgement Day. Ni una gota de agua calló dentro del vaso.
¡Un momento! -le exigí con tono desafiante a Dios- ¡Necesito más! ¿Qué ha sido eso?

Hoy en día es fácil entrar en internet y buscar datos sobre cualquier cosa. Aquel día de 1991, se hizo palpable nuestro acuciante retraso tecnológico en lo que a comunicaciones se trataba. ¿A dónde ir? ¿Qué debía hacer si quería saber más? En los quioscos, en las revistas, nadie comentaba nada. En la televisión no volví a ver nada relacionado con aquel teaser.
Por problemas con la distribuidora en España, la película se estrenó el 12 de Diciembre de aquel año.

¿Y a qué viene todo esto? Pues a que, trece años después, he decidido cuál es mi película favorita.

CAP135.jpg

-No puedes ir por ahí matando a la gente.
-¿Por qué?

Mira lo que hace Somófrates a las 06.05.04 18:22



Cosonísimas:

I'll be back!

La verdad es que la tercera no le hace nada de justicia a la Saga

Mira lo que hace Entrari

¡FRIIIIKI!

Mira lo que hace Adrian

Oye, pues yo creía que la tercera iba a ser peor...

Mira lo que hace Manu