20. november 2004

Chúpame la oreja, si ves que tal...

chupame.JPG
Fue Somófrates a les 05:44 | Comentarios (10)


17. november 2004

La puta oreja de su puta madre y la cabra que parió al puto niño del puto turno de noche

Es uno de esos días. Uno de esos días en los que Juanjo (un tipo que a los dos días de conocerme decidió raparse la cabeza; es como tener un grupie) se me queda mirando entre correo y correo y me dice "tienes mala cara". Tal vez lo dice porque tengo la mirada perdida en el videowall de la pared, con los párpados medio caídos, las cejas cada una por un lado, esperando a que en mi ordenador funcione la alguna de las muchas aplicaciones que necesito para trabajar (que no funcionará en toda la mañana) y el subnormal del turno de noche, que ahora está de mañana, lleva tres horas repitiendo el mismo tema de Carlinhos Brawn y otros ocho de La Oreja de VanGogh. Tres horas escuchando esa puta voz asquerosa y ñoña son suficientes para desarrollar aptitudes pirokinéticas.

Y no es un mal trabajo. Es de esos en los que puedes coger el teléfono gritando "WADALLAWAN". Al fin y al cabo los proveedores no se quejan, son servicios alojados gratuitamente en e-mocion, y si llaman es porque la pifia es suya. Además, si llaman, no llamará ningún jerifante, sino algún pipiolo contratado para trabajar con un teléfono. Y hablar en inglés con un alemán es divertidísimo. Y la gente es simpática (hasta hay tías). Pero absolutamente nada que ver conmigo. Mundos diferentes. Radical. Ni el sentido del humor, ni nada de nada. Y lo peor es que pretenden ir todos de graciosetes... Y estar manteniendo las apariencias durante nueve horas diarias me resulta gotador. Odio a la gente.

En fin, que no. Que no era la falta de sueño ni la mala vida. Llevo ya dos días durmiendo ocho horas, sin fumar, haciendo ejercicio y comiendo sano. Y me sigo sintiendo igual de mal. Y sigo estando igual de empanao. Y sigo teniendo las mismas ganas de que haya aglún accidente nuclear en el mundo que reduzca nuestro número en un 90%. Empezando por la puta cerdita Peggy de la Oreja de VanGogh y el subnormal del turno de noche.

Con la diferencia de que ya no me hace gracia pensar en esas cosas. Ya ni si quiera soy capaz de reírme con las desgracias ajenas. En el metro he visto como una señora le arreba un soplamocos bestial a su hijo, un niño asqueroso que no hacía más que dar por culo, y nada.

DIOSSSSSSSSSSSSSH. Puta música. Voy a jugar con un clip y un enchufe...

Fue Somófrates a les 11:50 | Comentarios (14)


16. november 2004

La de Dios

Cuando se "investigaron" las responsabilidades de aquél caso de torturas en la prisión Iraquí de Abu Ghraib, uno de los amonestados alegaba que "si el caso hubiese sido al revés, ellos no habrían hecho menos". Y puede que tuviese razón. Incluso podríamos dejar de lado el hecho de que , si todo en este conflicto se redujese al mínimo denominador común, poco sentido tendría aquello de pacificar el país para brindarles libertad y democracia. Aún así, y sin considerar qué países en todo esto se suponen que avalan y abrazan ciertas convenciones, valiente sería ése denominador, teniendo en mente cosas como Guantánamo, donde los presos intentan suicidarse comiendo sus propias heces.

El cuerpo de marines americano, sin considerar las ramificaciones de operaciones especiales del ejercito estadounidense (seals, airbornes, rangers, artillería -"gunnery", o lo que vendrían a ser zapadores- y demás circo), es una fuerza con un entrenamiento de élite reconocida por cualquier experto (o persona mínimamente formada en esto) del mundo. Esto ha sido así desde hace más de sesenta años. Mientras en el resto de la alianza atlántica se educan (o al menos lo intentan) tropas de intervención profesionales, los estados unidos llevan décadas formando animales y asesinos. Periodos de instrucción de más de dos años donde se forma, ya no en la disciplina, sino en la propia personalidad al soldado, para matar de forma eficiente e implacable. Un marine americano no entiende de convenciones, ni de tratos humanos, ni de política, ni de democrácia. Éso le corresponde al estado mayor de defensa. Ellos tan sólo se ocupan de ejecutar con pasión las sentencias que dictan los mandos.

Hace unos días, copiaba de forma vil y miserable aquél artículo (siento no haberlo traducido) de ése periodista de la Rolling Stone que acompañaba a un escuadrón de marines de reconocimiento durante el sitio a Bagdad durante las primeras semanas de la ofensiva terrestre en Iraq. Allí quedaba clara la procedencia de los famosos insurgentes. Integristas de todo el medio oriente que acudían al país invadido por una oportunidad de disparar contra el tío Sam. Pasaportes sellados desde todas las fronteras, donde los motivos expuestos de la visita eran siempre los mismos: Yijad. Guerra santa. Mientras, el ejército iraquí se desarmaba sin condiciones en los arcenes de camino a la capital, y la milicia estaba compuesta a modo de leva (reclutas, tropas irregulares) por policías sin una formación militar convincente, que antes de disparar preferían explicar a los americanos por qué no podían rendirse, ya que estaban amenazados por el régimen; ellos y sus familias. Iraq, como tal, y pese a ser una dictadura, era un país laico (Sadam compró esas armas químicas y biológicas a USA precisamente durante su enfrentamiento contra los ayatolás de Iran) y gracias a su petróleo, muy muy rico (expliqué en su momento el revés que supuso para la recuperación económica del país tras el conflicto Iran/Iraq la inexplicable bajada del barril de crudo, incluso por debajo de los mínimos impuestos por la OPEP, exportado a norteamércia por parte de Kuwait, lo que irritó al beligerante Hussein y terminó en la invasión del pequeño país vecino). Cualquiera que quiera profundizar mínimamente en el tema, comprobará sin dificultad que no son éstos, iraquíes, quienes secuestran personal extranjero para grabar en vídeo sus ejecuciones y proferir así amenazas sin mucho seso al resto del mundo, sino esos supuestos cruzados santos venidos de Siria, Egipto, Palestina, Afganistán, y demás regiones cercanas. La pobreza es un estupendo caldo de cultivo para la ignorancia. Y la ignorancia lo es para el fanatismo.

¿Recordáis el caso de aquella soldado capturada y más tarde liberada? (lo siento, ya no recuerdo su nombre). Iban incluso a rodar una superproducción para Hollywood. Un aguerrido comando se infiltró de noche en las instalaciones enemigas, y arrebató de las garras del enemigo a la maltrecha y vejada compañera. Se habló de torturas, maltratos y muchas otras cosas. Pero cuando la soldado por fin habló (desoyendo las recomendaciones del Pentágono), lo que dijo fué que sencillamente fué herida en una emboscada, la dejaron atrás, y los iraquíes (quiero resaltar esto de "iraquíes") la trasladaron a un hospital donde fué curada, del que fué rescatada varios días más tarde, una vez la noticia había hecho eco en la opinión pública. El trato que recibió fué en todo caso digno y más que apropiado a las circunstancias. Repito: palabras de la soldado, no mías.

A lo que las tropas estadounidenses y su nueva milicia iraquí se enfrentan ahora es al fanatismo y terrorismo propio de las guerrillas que durante tiempo antes habían representado la cruzada personal del propio Husseín. Cuando los kurdos, los suníes, los chiítas y demás etnias se veían envueltas en conflictos de cualquier tipo, se les llamaba civiles. Ahora que se enfrentan a la ocupación americana, se les llama terroristas (y cualquier cabrero de Tora Bora puede empuñar un rifle automático AK47, máxime teniendo en cuenta que hace unos años la CIA entrenó y financió a estas guerrillas cuando convenía expulsar del poder en Afganistán al gobierno de turno, respaldado por la unión soviética, y que olía a rojo que tiraba de espaldas. Lo mismo hicieron con el UPK del kurdistán, que apoyaba a Iran, mientras que le vendían armas a Irak contra ellos, y... en fin, que todo es más complicado que "moros y cristianos", y que en toda su puta vida Estados Unidos ha hecho nada por la paz en el Oriente Medio, sino más bien todo lo contrario). Y que Dios me libre de estar excusando al sanguinario dictador.

Teniendo esto en cuenta, resulta aún más descorazonador escuchar según qué tipo de opiniones cuando, tras un atentado contra las propias fuerzas iraquíes por parte de estos guerrilleros, uno escucha un desesperado "Pero, ¿por qué lo hacen? ¿No ven que sólo queremos ayudar a reconstruir su País y darles libertad y democracia? ¿No ven que se están matando entre ellos?". Para la opinión pública de occidente, no parecerán más que moros matando moros. Y ahí está el chiste. Que a esos insurgentes se las trae al pairo ése país, porque ni si quiera es suyo, y porque quienes más o quienes menos, siempre han estado a hostias unos con otros. Gracias al integrismo religioso (los muchísimos que habrá en la zona), la ocupación isrraelí, los sobrantes turcos, el intervencionismo americano, y la madre que parió a Paneque. A todo esto, Aznar ha querido sumar que los Almohades vencieron a los castellanos en Alarcos en 1212, que ya puestos, cualquier excusa es buena para tirarse al bollo...

Claro, antes de intentar comprender todo esto y empollarse los últimos cien años de historia mesopotámica, pues votamos a Bush y que nos despeje la ecuación a hostias. Un avispero, vamos.

En fin, la última de los libertadores del mundo pobre:

Un grupo de marines entra en una mezquita de Faluya, donde yace una decena de cadáveres desparramada por el suelo. Uno de los insurgentes, cubierto con una manta, permanece inmóvil. Alguien musita «está fingiendo su muerte, está respirando». Un soldado da un paso, apunta sin llegar a encararse el fusil, aprieta el gatillo y anuncia: «Ahora ya está muerto». La muerte, filmada el pasado sábado por un periodista que acompañaba a las tropas estadounidenses, fue emitida ayer en EEUU por la cadena Fox y la NBC, después de que el Canal 4 británico difundiera las imágenes el día anterior.

Estamos trabajandou en ellou...

Fue Somófrates a les 11:30 | Comentarios (6)


15. november 2004

November Rain

When I look into your eyes I can see a love restrained But darlin' when I hold you Don't you know I feel the same

'Cause nothin' lasts forever
And we both know hearts can change
And it's hard to hold a candle
In the cold November rain

We've been through this such a long long time
Just tryin' to kill the pain

But lovers always come and lovers always go
An no one's really sure who's lettin' go today
Walking away

If we could take the time to lay it on the line
I could rest my head
Just knowin' that you were mine
All mine
So if you want to love me
then darlin' don't refrain
Or I'll just end up walkin'
In the cold November rain

Do you need some time...on your own
Do you need some time...all alone
Everybody needs some time...on their own
Don't you know you need some time...all alone

I know it's hard to keep an open heart
When even friends seem out to harm you
But if you could heal a broken heart
Wouldn't time be out to charm you

Sometimes I need some time...on my
own Sometimes I need some time...all alone
Everybody needs some time...on their own
Don't you know you need some time...all alone

And when your fears subside
And shadows still remain
I know that you can love me
When there's no one left to blame
So never mind the darkness
We still can find a way
'Cause nothin' lasts forever
Even cold November rain

Don't ya think that you need somebody
Don't ya think that you need someone
Everybody needs somebody
You're not the only one
You're not the only one

-Guns n' Roses, November Rain

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Fue Somófrates a les 20:00 | Comentarios (11)


El juego de la galleta: modalidad olímpica ¡YA!

Me decía Irenerl anoche que, debido al concentrado de nestea y los cafeses, le estaba costando conciliar el sueño. Si su partenaire no fuese amigo, a la par que vecino (en la escala madrileña, cuatro paradas de autobús hacen vecinos), le habría dado un par de sugerencias para caer agotadita. El caso es que no sería más de la una y media cuando me retiré a mi ataúd, y allí la dejé a ella, solita y desamparada en el messenger. Pues bien, la última vez que miré los luminosos números verdes de mi despertador antes de dormirme, eran las cuatro de la mañana. Y es, precisamente, en estos estados de flaccidez cerebral y privación de sueño cuando más me apetece escribir (la calidad con que lo haga es tema aparte).

Sin más, necesito pedir un favor a todas las lectoras de este, mi blog. Vuestro blog (esto es ya como la casa del Señor, o el coño de la Bernarda). Por favor, necesito un momento de privacidad e íntima sinceridad con mis congéneres masculinos. Este post es para vosotros, hombres del mundo, compañeros, camaradas, obreros de encallecidas manos. ¡Oídme!

Desde que era un churumbel se me educó mucho y muy bien, llegando a la electroterapia como ayuda con los conceptos menos susceptibles de ser asimilados por mi tierna mente (los médicos insisten en que este es el motivo por el que nunca recuerdo qué día va detrás del mártes, pero qué sabrán ellos). Entre los valores y principios que se me inclulcaron, hay uno que luce y brilla con intensidad: la igualdad entre sexos.

Todos hemos oído terribles historias sobre tiempos pasados y lejanos, en los que el ser humano, y más concretamente los hombres, debido a una evolución no completa aún de algunos de sus patrones cogniscivos, proferían indecibles torturas y desprecios por sus compañeras. Lejos quedan para nosotros, los jóvenes bien educados, todos aquellos atropellos que tan sólo han llegado a nuestros oídos de boca de nuestras abuelas -algunas, incluso, subyugadas convencidas a propia voluntad-. En nuestra mano está el enterrar de una vez por todas estas retrógadas prácticas de género.

Difíciles son los abstáculos que para ello se nos plantean. Primeramente, el mal entendimiento de esa supuesta "liberación" de la mujer. Ahora el último grito en feminismo es imitar los vicios y actitudes del macho de mediados del XIX. "Discriminación positiva" lo llaman algunos preclaros. Que se la metan dónde les quepa.

El hombre es un valor a la baja. Ahora se nos exige a nosotros, desde los valores sociales, que empecemos a adoptar rasgos del yugo que antaño maniataba a nuestras compañeras oprimidas. Y no, no me refiero a planchar, que eso nos jode tanto a unas como a otros, pero hay que hacerlo de todas todas. Se nos coloca también en la vitrina de los objetos. Estamos cayendo en picado hacia un abismo de "peelings", masajes linfáticos, maquilajes y sutiles sensibilidades, que a poco están de forzarnos al travestismo. Hasta el punto de que ser un hombre hetero ya no mola.

En el campo de las relaciones, siempre hemos sido permisivos. Los valores de antes se mezclan con las circunstancias del ahora. Hemos cedido el poder del sexo. Con la humildad y permisividad que nos caracterizan, que a veces parece que las cosas ni nos van ni nos vienen. Y eso es porque ni nos van ni nos vienen (sí, en ese aspecto somos bastante simples). Pero, ¿a caso vamos a dejar que nuestra dignidad se venda tan barato? "Pues sí", dirán algunos, sino todos. Y me parece normal; yo tampoco estoy por complicarme la existencia. Sin embargo esta vez no es por nosotros. Vamos a trabajar POR ELLAS.

Amigos. Compañeros. Camaradas. Ha llegado el momento de plantar cara. ¿A caso nosotros no tenemos derecho a ser egoístas de vez en cuando? ¿A caso nosotros no tenemos derecho a ser caprichosos? ¿Cuántas veces nos hemos permitido el lujo de decir que no? Pocas, hermanos. Pocas. Y es que ni nos va ni nos viene.

Es por esto, que por el bien de la raza humana, el porvenir de nuestra vida sexual, y por la verdadera igualdad entre hombres y mujeres de este planeta (en definitiva, personas todos), hago un llamamiento mundial a todos mis congéneres para proponeros:

DICIEMBRE DE 2004, MES MUNDIAL DE MANDAR A TOMAR POR CULO A TODAS LAS TÍAS.

Valor, camaradas. Valor. Lo hacemos por ellas y por un mundo mejor para las generaciones venideras.

¡Resistencia!

Fue Somófrates a les 14:12 | Comentarios (12)


11. november 2004

Lounge theatre

Ayer, de nuevo, más por compromiso que por otra cosa (y porque me pillaba al lado de casa) accedí a pasarme por el café-teatro en el que Jorge representaba su última locura "disección". El sitio en cuestión se llamaba "Lolita's Lounge". Si ya con el nombre a uno se le ponía cara de "ji-ji", cuando ví el aspecto de la fachada el veredicto parecía inevitable. Esto es un puti.

Pero no. Ah, sevillanos a mí. Qué sabréis vosotros de lo cool. El interior era... una especie de... sitio demasiado limpio. Lo primero que uno piensa al ver algo así es "gran jefe Somo necesitar gafas de pasta para ser moderno e interesante intelectual ¡UGAH!".

Bueno, se suponía que Jorge saltaba al estrellato sin escalas a las 22:00. Pero eran las 22:00 y estaban echando lo que debía de ser un cortometraje. Toda aquella gente, por supuesto, eran amigos del director. Silencio respetuoso y sepulcral. Con tanta gente, y dada mi envergadura así en seco, pues podía ver el quinto superior del film, aunque el sonido era alto y nítido.

Guapa, ponme una cervecita bien fría, porfa. Tres lerus. Coooooool. Ya sabéis, de estas camareras que se creen que están buenas. O sea, sí, lo estaba, pero es de estas cabronas que encima se lo creen. Claro que a mitad de peli, la camarera cambió por camarero. Un tipo con cara de loro, pelo cortito, superpatillas, y una camiseta que decía "ovnis en Bogotá". Maldita sea, no parezco lo suficientemente modelno. ¡Ni si quiera sé cómo se pronuncia correctamente lounge, y el único que conozco es el voodoo de los Rolling! Por fortuna, Willy llevaba tabaco de liar, lo cual alejaría sospechas de nosotros durante un rato. Es que estos hijos de puta uniformados con gafas de pasta y chapitas popland huelen el miedo (y saben abrir puertas, como los velocirraptores de Jurasic Park).

El corto termina a eso de las 22:30. Yo no me he enterado de un carajo. Particularmente, me parece una mierda pinchada en un palo, y no tengo ni puta idea de qué han intentado contarme. La gente aplaude, al principio tímidamente, luego un poco más briosos. Pero con glamour. Mientras, el director saluda ruborizado (hijo de puta, pero si son tus 40 compañeros de clase de la universidad, tus dos tías, tu madre y tu prima la rara). Bueno, yo no voy a ser menos, así que me calo la gorra y rompo en ovaciones. ¡Bravó! (sí, sí, el acento está bien puesto). Si es que me va la marcha, y me la pone como un ladrillo que la gente me mire con asquito... Mola, son miradas en plan "ighs, por favor, un troglodita comiendose las patatas fritas que ponen de aperitivo con las cervezas, qué horrorrrrrr" (es que me enteré de que los modernos sólo comen shushi, tomad nota).

Todo tiene su punto bueno. Yo es que cuando me veo rodeado de gilipollas, pues como que me vengo arriba y me desinhibo. Mola, porque cada vez que se acercaba alguna gachí a pedir algo a la barra, pues como que yo me metía en el papel. Ya sabéis, gruñidos de aprobación, olisqueos, bufidos cavernarios, y demás. Una ordinariez. Pero a alguna se le pusieron los pezones tiernos (normal, todo el día sumidas en un mundo de intelectualismo en tonos pastel y sexo tántrico con a saber qué gilipollas relamido...)

La verdad es que en ese aspecto, resolví bastantes dudas que tenía yo con respecto al mundo este de lo cool y lo modelno. Y es que había mogollón de niña mona. En serio, guapísimas todas. Y, claro, los tíos eran todos feos de cojones. Alguno incluso tan feo como yo. Ahí está el misterio de este movimiento retro-pop. Aquí no importa que se haga el canelo con tal de mojar. Estos hijos de puta son unos impostores; jamás reconocerán que Joyce no tiene ni puta gracia, que Audrey Hepburn era una anoréxica de mierda, que el chill-out sólo vale para hacerse una paja tranquilito mirando al techo, o que Terminator es la mayor obra maestra del cine jamás rodada; pero no porque opinen así, ¡sino porque los modernos MOJAN! ¡Yo al menos bebo martini porque me gusta, so cabrones!

El caso es que ya entraban ganas de sentarse un ratito, así qeu Diego, muy educadito él, se acercó a tres señoritas que estaban sentadas en un sofá. Les preguntó si les molestaría que nos sentaramos con ellas, y ellas le comentaron que bueno, que vale, pero que eran cuatro más. Diego, ante la incómoda probabilidad de tener que acabar unas sentadas encima de otros, desistió. Tras lo cual fué justamente acollejeado por tarambanas y aguafiestas.

Ah, sí, la obra... Pues muy bien, muy divertida. Jorge hacía de padre psicópata asesino del profesor de ciencias de su hija, interpretada por una amiga suya que tenía más piernas que Dios talento y vestidita de colegiala a la francesa. Mucho grito, mucha coña, mucha sangre de mentiras. La verdad es que el tío se lo peina.

Fue Somófrates a les 15:05 | Comentarios (10)


10. november 2004

De domadores

¡Pero hijos píos! Mira que llamarme a mí buscando consejo, que no soy capaz de tantos años ni de saber con qué postura dormir por las noches... Me llama un colegui (anonimísimo él) para entretenerme un rato. Y así, de soslayo, como quien no quiere la cosa, me empieza a contar que si la carne es débil. Pues sí, es débil, pero eso se arregla con gimnasio. Y la sesera blanda, y las rodillas tienden a temblar ante ciertas carencias, le respondo yo. Yo con estas cosas es que me quedo un tanto a la virulé; que no reacciono, vaya. Que si te quieres echar una primitiva, po fale, pero yo para rollos ya tengo los míos, que últimamente me estoy metiendo un tute que si no llega a ser porque me descubrieron el maravillosos mundo de las grajeas de valeriana, estaba ya en la legión extranjera marcando el paso.

A ver cómo te lo sintetizo (sí, amiguitos, ¡es uno de esos posts!)... Digamos que en la vida las cosas no se ciñen a una fórmula te doy = me das. Más bien consisten en aguantar a quien te apetezca. Si alguien no te aporta nada, no es necesariamente malo. O sea, si ni te aporta ni te deja de aportar. Puedes relacionarte. Por las risas, y tal. Luego está cuando el balance es negativo. En estos casos, cunde la dejadez, y ya está. Sin traumas. Ni te enteras la mitad de las veces. Ni te hartas, ni te vuelves tarumba, ni flipas con flops, ni gaitas.
Lo jodidiño es cuando surgen los rollos raretes. Que pueden surgir de muchas maneras.

Hmmmm... Calma, tranquilidad, paciencia. Estoy pensando...

Vale. A ver. Tu caso me lo conozco, que me he llegado a examinar del práctico. Vas y saltas a la pista central. ¡Tachán! Y coges, y no se te ocurre otra cosa que meter el perolo en la boca del león. Claro, tú confías en la jodía bicha. Realmente es una estupidez, pero bueno... por un león se permiten hacer ciertas gilipolleces. Ya digo, por las risas y tal, pa pasar el rato en plan entretenido y eso. Pero henos aquí que el león va, y no sólo cierra la boca, sino que le da por masticar. Puta gracia.

¡Qué cabrón, el felino! Se podría decir. Y no sin razón. Pero coño, es que es un león. Que sí, que la jodía bicha podía haberse estao quieta pará, que es una falta de consideración por su parte, pero... es que no es culpa suya. Planteatelo así: ¿quién carajos te ha mandado meter ahí la puta cabeza? Y lo peor de todo es que te dá por dejarla ahí un rato, a ver si se cansa y para un poquito. Pero no. Te digo yo que antes de que se canse, te ha dejado el coco hecho puré.

No te creas eso de que a los felinos no les gusta que les metan el dedito en el culo. Hay algunos que sí. Tal vez deberías haberlo probado antes de meter el melón ahí. Pero ahora ya, pues como que no. Cuelga el látigo una temporadita, anda. Sí, ya sé que el orgullo y hasta la dignidad se resienten, pero es que para domador no valemos cualquiera. Móntate un circo de pulgas.

Y no es cuestión de fórmulas. Por mucho que te mole la bicha, al final llegarás a la conclusión de que lo más prudente es que salgas de ahí cagando virutas. Porque no te va a aportar más que colas en el insalud. Y eso no mola.

Y después de esta soberana tontería que no te habrá aclarado absolutamente nada y habrá dejado a más de uno dándole golpecitos al monitor del PC, me vuelvo a lo mío.

Fue Somófrates a les 16:23 | Comentarios (1)


¿Con qué rima Rouco?

No tengo yo muy claro cuál es la acepción correcta de ciertos terminos que se usan para con la sexualidad. Yo creía que en un principio era bisexual, por aquello de que siempre he tenido la fantasía de hacermelo con dos tías a la vez, pero luego me entró la paranoia (¿y si acaban pasándoselo tan bien entre ellas que me dejan fuera, eh?). En fin, que mejor monosexual. Luego está el tema de los gays; no sé muy bien si "gay" se aplica sólo a los varones homosexuales, o a todo lo trópico-sexual que se pueda hacer con la permutación de factores, productos, cocientes y restantes. Sobre el lesbianismo no tengo dudas. Yo mismo soy lesbiano perdido.

En fin, que a mí lo de los gays me parece estupendo. Pero estupendo estupendo, oigan. Lo del lesbianismo, pues ya digo, que tiene su aquél; pero yo, que además de hombre -de los de verdad: feo, barrigón y peludete- soy de naturaleza rastrera y egoísta (las malas compañías, es lo que tienen...) no puedo más que romper en enternecida erección y plañidera cada vez que veo a dos bolleritas montandoselo (contradictorio sentir, lo sé).

Ahora, lo del santo oficio ya es de traca. Dá igual que sean gays o no. Hombres de pleno derecho acogiendose al celibato, cuando no al voto de castidad, de motu propio (luego pasa lo que pasa, que visten a los monaguillos con faldones y les emborrachan en misa de siete; pero mira, con un poco de suerte desarrollan algún trauma psico-sexual, y menos competencia para el menda lerenda el día de mañana). Las monjas no me preocupan, son todas feas, tienen bigote y huelen a requesón.

Sin embargo, mi escasa decencia y conciencia social ya no puede más. Miren, de veras que no se me antoja del todo mala la idea de que en el mundo todos sean beatos pisaverdes (menos yo, claro). Déjenme a mí a todas esas pecaminosas mujerzuelas que se debaten entre las provectas veredas de la promiscuidad y la concupiscencia.
Si de verdad es este el objetivo de la fé cristiana, tienen todo mi apoyo. Laven cerebros, laven, que ya me lavaré yo otras cositas. Pero, oigan, lo de que sigan chupando del bote, está muy feo. Que lo de la apostasía esa ya no se la dan ni al puto satanás (hasta ése estaba bautizado, coño). Que como reserva de fé no sé como iremos en el ranking, pero en el sector inmobiliario están ustedes que se salen, oigan. Y digo yo ¿no podrían ustedes, como cualquier empresario de pro del sector, dedicarse a comprar equipos de fútbol de segunda regional y dejar la política para los que vamos a las urnas?

Sí, vale, de acuerdo. El nuevo gobierno se la tiene jurada ("jurada"... ¿lo cogen...? jiji...) Pero es que tengan en cuenta que hay a quienes no nos hace mucha gracia estar cotizando con nuestro trabajo, para que luego en la acción tributaria les cedan a ustedes un pellizco. Vamos, que yo no me tiro diez horas diarias pringando para que luego ustedes se permitan ciertos medios. Sí, ya saben, aquello tan chachi de tener que decirnos a todos cómo tenemos que vivir. Dejando a un lado el cachondeo de que un montón de beatos con faldas que se la deben de estar pelando todo el puto día (a ellos mismos, o entre ellos, o a los monaguillos, o cómo carajos lo hagan) vengan a decirnos lo que es el amor. ¿Se han parado a pensar en ello? ¿Cómo pretenden darme consejo a mí y a mi enhiesto pene en derroteros maritales si ni si quiera saben lo que es un buen beso con lengua? Y conste que no les estoy animando a ello (no vaya a ser que les guste, le cojan el vicio, y nos jodan el chiringuito).

No, miren: lo que me preocupa es que a los negritos del África tropical, que no tienen otra cosa que hacer más que cola-cao y follar como mandriles, les vayan ustedes diciendo que eso del condón está muy feo. Tal y como están con eso del SIDA, pues poco le falta a eso para ser el último genocidio de la Santa Sede. Por supuesto, exagero: sólo son putos negros. Podría enumerar más, pero resumo: Me preocupa que no se ciñan ustedes a su función, que no viene a ser otra que la de decir lo que les venga en gana. Ahí también cuentan con mi apollo. Digan lo que sea que les salga del Espíritu Santo. Digan "esto es bueno", o "esto es malo", que ya los demás nos ocuparemos de hacerles caso o no. Pero lo que no se puede tolerar, es que pretendan ustedes vetar con un poder político que no les corresponde las leyes y normas que rigen la vida pública de todos los españoles. Miren, los muy tontos que aún vamos a las urnas, procuramos elegir unos representantes que nos gobiernan. Con programas, falsas promesas, y cosas por el estilo. En esta ocasión tenemos la ingénua esperanza de que el gobierno modifique, o quite, o ponga, ciertas leyes para que todo el mundo pueda vivir como le dé la gana. Y miren, que a mí en la cama con la postura del misionero me basta y me sobra (bien porque prefiero otros sitios que no son la cama, bien porque soy de la opinión de que el coito está sobrevalorado). Formen un partido político. Presentense a unas elecciones. Véndannos su programa social. Y ya veremos a cuántos convencen.

Ya basta de financiarse con un dinero que no es suyo. Ya basta de especular y de hacer demagogias. De corazón deseo que sus filas rebosen de culos rancios, alcohólicos, pederastas, frustrados, reprimidos y demás lindezas. Les permito que me señalen con un dedo acusador y me lancen todo tipo de improperios y borrones éticos y morales. Están en su derecho. Pero dejen de imponernos sus mohosos valores y de aprovecharse del dinero que un estado inerte les ha proporcionado indebidamente durante tanto tiempo. Dejen de chupar del bote. Y dejen la política. No para los políticos, sino para los votantes. Los que hemos querido anteponer la dignidad del ser humano, la libertad en la intimidad de cada cual, y el respeto mutuo entre las personas. Cuando la mayoría del electorado quiera que sean ustedes quienes dispongan de los estatutos, ya se lo haremos saber. Hasta entonces, disfruten de mi respeto hacia su libertad y procuren corresponderla ustedes con lo propio. Me parece estupendo que vayan ustedes a la iglesia, que no usen condón, que no aborten, que no se "eutanasien", que sean blancos, heterosexuales, rubios por las buenas o por las malas, felices, con todas sus celulitas madre a buen recaudo, y demás meritorias conductas dignas de santigüarse al verlas pasar. Respeten ustedes a los que tenemos diferentes opciones que las suyas y que no atañen a nadie más que a nosotros mismos. A nosotros mismos. A nadie más. Hagan la prueba: Respiren hondo, cierren los ojos, y repitan en plan mantra: "no es mi puto problema, no es mi puto problema, no es mi puto problema..."

Es del todo absurdo querer montar un pollo paranoico con el lema de la persecución a la iglesia por que al fin se les empiece a poner a ustedes en su sitio, que no es otro que el de todo hijo de vecino. Ni más ni menos (y aún así dudo que les quiten todo el tacón que habría que quitarles). De modo que compórtense, que ya esta bien de aguantar gilipolleces.

PD: Si ha quedado algo inconexo, lo siento. Es lo que tiene escribir a la vez que se trabaja.

Fue Somófrates a les 14:41 | Comentarios (5)


8. november 2004

La locura no tiene cura

El otro día leyendo el blog de Irenita descubrí un diamante en bruto como no podía ser otro que el de las manías personales. Yo, que soy como Groucho Marx (irresistible, ninguna mujer me soporta) con eso de las rarezas me he dado cuenta hoy de una.

Hace unos años, cuando entré en este circuito profesional del esclavismo de alquiler para soluciones informáticas a empresas, advertí al compartir lavabos con el resto de los reos que existe una costumbre muy fea. O, mejor, una falta de esa costumbre. La de lavarse las manos tras hacer uso del meadero.
Mentalmente me iba haciendo una lista de personas que iban del urinario a la puerta del despacho sin pasar por la jabonera, y comenzaba a pensar en "cosas con las que podamos compartir restos de piel muerta de zonas pudendas".

Compréndanlo: yo he tardado casi 28 años en comenzar a coger confianza con mi pene, y aún así tenemos nuestras reservas. Sí, somos amigos, por supuesto, y hemos llegado a conocernos bien. La nuestra es una relación sincera después de tanto tiempo. Pero es que la confianza dá asco. Por supuesto, nos toleramos las rarezas, y a veces el uno actúa sin pararse a consultar con el otro, pero acabamos perdonandonoslo todo en enternecedoras reconciliaciones. En fin, que eso, que como dá asco, pues yo me lavo las manitas después de hacer mis cositas, que a mí mi mamá me educó muy bien, y ya está.

Pero es que hoy me he dado cuenta de que cada vez que me cruzo con alguien de mi lista negra por el pasillo, no lo puedo evitar: manipulo los pasadores de las puertas con la manga de la chaqueta, cojo los bolis con gesto desconfiado (ni hablar de mordisquear los capuchones o las "gomitas de detrás"), y suelo pasarle un pañuelo al teclado antes de teclear nada (es lo que tiene trabajar con tantos ordenadores a la vez junto a tanta otra gente). Ni pasar las hojitas del calendario a día uno, oigan.

Y miren que yo modales no tengo muchos. E higiene, la justita como para no darme asquito a mí mismo. Pero a mí es que lo de las muestras de ADN ajenas, pues como que me toca mucho la moral. Siempre me he considerado una persona muy física; esto es: me recreo en el contacto sin ningún escrúpulo, sea del tipo que sea, cuando hay confianza (y cuando digo ninguno, quiero decir NINGUNO). Pero es que cuando no la hay, una mano en el hombro para mí es una mención a mis muertos más fresquetes. Se me rompen los pocos esquemas que me quedan. O sea, que imaginense cuando pienso que alguien está por mi oficina esparciendo sus íntimas esencias por aquí y por allá.

Hay un tipo en concreto. No conozco su nombre, sólo su apodo: Maguila. Debe de ser gerente adjunto, o similar. Es un tipo que debe de haber llegado recientemente a la cuarentena, o ni eso. Alto. Gordo. Gordísimo. Pero no es ese tipo de gordura "cásica". Es de esas personas a las que el traje no es que no les siente bien, que un traje hay a quienes, símplemente, no les sienta. No, a este tipo le queda de culo. Es ese tipo de gordo de nariz aguileña, mirada taciturna, voz insoportablemente estridente, pié pequeño y peinado grasiento.

Quiero matarle. Quiero matarle a él y a su pene. No soporto imaginármelo tocando cosas con sus pegajosas y rechonchas manazas. Me estremezco al oir el susurro del roce de sus muslos cuando camina. Sólo con ver las manchas de su camisa, no quiero ni imaginarme la humedad relativa del aire dentro de sus pantalones. Odio tanto a esa persona que ni si quiera me atrevería a matarla a mamporros. Me da asco. Usaría un lanzallamas durante horas para no dejar restos. Le lanzaría un misil a varios kilómetros de distancia para que no me salpicase.

En fin.

¿He pasado la prueba de ser un maniático más, Irenerl?

Fue Somófrates a les 19:31 | Comentarios (7)


4. november 2004

The Bloggin Stones

De un tiempo a esta parte me estoy dando cuenta de lo aburrido que puede llegar a ser esto de los blogs. Por su temática mayormente. Veréis, el 80% de los textos que te encuentras por ahí son referentes siempre a lo mismo. Y conste que no me excluyo, y que más de una vez caigo en el pecado al escribir algún que otro post

En primer lugar, tienes las frikeridas (que no son lo que más). Que si el último videojuego, que si tal tebeo, que si una película de dibujines japoneses, que si la partida de rol del sábado. Que no están mal, pero se excluye a mucho público que es más que susceptible de no verse atraido por esas cosas. Conste que yo con mis aficiones me he vuelto algo más reservado, que me he dado cuenta de que la gente prefiere dedicar su ocio a otras cosas. No sé qué cosas. La tele, tal vez, pero no sé, no me paro a preguntar qué es lo que hacen los demás para divertirse, o qué aficiones tienen. Sólo sé que cojo complejo de niño subnormal cuando le intento hablar a alguien del último videojuego en el que me dejo los ojos. O que llevo un mes intentando pintar un busto de Bravehart. La última vez que grité "¡HULK HETERO!", se hizo el silencio y la gente me miraba raro, así que ya no lo hago más. Peor fué simular aquello del alien saliendome de la barriga con un bote de tomate ketchup. Intento aparentar ser una persona super madura y con una interesante vida; nada de chiquilladas. Y conste que no sé en realidad qué se supone que hace la gente madura con una interesante vida. Tal vez sentarse a tomar un café de 2.2€ todas las tardes. O ver el fútbol rodeados de aceitunas y cervezas. O pasear por el Ikea y ver armarios. Ya os digo, que ni puta idea.

Luego tenemos los de música. Estos se dividen en dos categorías:
1.- Cuelgas la letra de una canción. Porque sí. Porque te dá la gana. La gente la leerá intentando buscarle un sentido. Y lo encontrará; el problema es que cada uno la adapta a su puto mundo y entiende lo que le sale de los cojones. Exáctamente igual que te pasó a tí cuando tuviste la idea de colgarla. En realidad el autor del tema cuando lo compuso estaba intentando crear un simposio lírico para expresar el desasosiego que le producía un flato infeccioso y nocturno que le estaba llevando al obvio deterioro de su vida nocturna marital. Eso sí, para tí es la canción más cruda, cierta y desgarradora que se ha escrito nunca sobre la futilidad de las relaciones interpersonales más allá de los 17 años. Por eso, y porque la gente se teme lo peor de lo peor, acabas por no tener ni un miserable comment, excepto los del tipo "eh, has cambiado los colores de tu blog, qué puto asco".
2.- Hay que ver qué de cosas que sé. En estos es en los que sueles escribir sobre novedades musicales, noticias, repasos a discografías de los grupos que te gustan, y gilipolleces así que no le importan a nadie un rábano en pepitoria. Y además quedas como una especie de grupie revenío. Pero molan. Atraen a según qué gente. Gente a la que se la suda lo que digas, igual que a los demás, pero que no pierden ocasión para demostrar que ellos saben muchísimo más. Y además, follan más que tú (claro, escuchando versiones de Supertramp por Bono-de-U2(tm) con la orquesta filarmónica de Estrasburgo y llevando gafas de pasta, así cualquiera...)

Los de cine. Todos sabemos que la cinemanía es una mierda pinchá en un palo, y que cuesta un ojo de la puta cara. Y pese a que en el mundo deben de existir así como 25 millones de críticos cinematográficos con columna en algún u otro sitio, y que ya existen millones de foros por internet donde cualquier gilipollas se las puede dar de entendidísimo, tú te pones el mundo por montera y saltas al ruedo. Esta película es la polla que te folla, quien diga lo contrario es porque está obviamente influenciado por el integrismo islamista. Esta película nunca debió de salir del culo del Director, que se ve que está enganchado al crack y como chapero no ganaba lo suficiente como para pagarse el vicio. Poco más, estas son las dos vertientes de pensamiento cinematográfico aplicables a cualquier película. También se hace extensible a series de TV, pero menos, ya que en estas prolifera el efecto "caspa". Esto es: Esta serie nunca debió de salir del culo del Director, que se ve que está enganchado al crack y como chapero no ganaba lo suficiente como para pagarse el vicio, no obstante, es la polla que te folla, y quien diga lo contrario es porque está obviamente influenciado por el integrismo islamista. Se suele aderezar con comentarios sobre una supuesta lejana infancia. Normalmente por gente nacida en los ochenta (los que han nacido antes, o estan tomando café, o paseando por el ikea, o viendo el fútbol, antes que perder su tiempo con un blog).
Por supuesto es combinable con la de las frikeridas, que son las que van coroladas por cosas como "PD: Yo quiero ser como Arwen de los bosques élficos de las orejas felices místicas de la noche mágica del bosque bucólico eterno, y espero que salga pronto a la venta un consolador con la forma del bastón de Gandalf en la edición especial de la trilogía". Supongo que si alguna vez conseguís que una "teen" alquile El Cuervo y veis su reacción lo entenderéis mejor.

Oh, L'Amour. Estos son geniales. Pero geniales geniales geniales. Son todos iguales, pero nunca jamás te cansas de leerlos. Llevas todo el puto día yendo de blog en blog, venga a ver gente tirando cleenex, y aún así siempre te quedas con ganas de más. Claro, lo guai viene cuando alguien no quiere estar con alguien, cuando se acaba algo, cuando hay un malentendido, el desamor; porque a todos nos pasa, que no nos imaginamos a nadie mejor en el mundo que a nosotros mismos (yo es que soy mi mejor amigo, qué le vamos a hacer), y venga a darle vueltas a todo cuando la cosa es lo más sencillo y fácil del mundo: QUE NO, COÑO, QUE NO. Suele haber varias vertientes predominantes en su mayoría:
1.- El mensaje oculto. Escribes cualquier galimatías, lleno dobles sentidos, alegorías, soplapolleces y gilipolleridas que nadie va a entender. Ni si quiera la persona que pretendes que lo lea. Que, además, si lo lee, lo va a leer quinientas veces para intentar entenderlo, y cada vez se va a montar la película más gorda, mientras tú te montas la tuya por tu cuenta. A los dos meses es cuando te enteras de que a raíz de eso mismo (gracias a radio-macuto y un semiconocido que lo ha leído e interpretado como Dios le ha dado a entender) corre por ahí el rumor de que eres gay, zoofílico y te vistes como la Martirio por las noches en un garito del barrio de San Blas.
2.- Toi Plof. El mensaje es claro y conciso. Tres mil millones de mujeres en el planeta, quinientos de ellas ejerciendo la prostitución de una u otra manera, pero para tí el mundo se va a acabar sólo por culpa de una.
3.- Autodefinido. Aquí es donde la banda intenta hacer una clasificación y definir lo que es el amor y lo que se puede sentir por alguien (o algo, pero vamos a saltarnos a los desviados sexuales). Normalmente es tan sólo un camuflaje para darle patadas por debajo de la mesa a alguien. Cuando no aceptas el "QUE NO, COÑO, QUE NO" y aún te pica algo en la barriga, empiezas a disparar. Si sientes tal cosa por alguien de tales característias eres un tal. Si sientes tal otra por tal otro eres un cual. Vamos, que te cagas en la puta madre de medio barrio, pero de buen rollito, en plan simposio informativo objetivo-que-te-cagas. Hay putas, chulos, flipadas, cabrones, superficiales y hasta imbéciles. Y por último, hablas DEL AMOR, del de verdad, que por supuesto es lo que tú sientes (nos ha jodido Mayo con las putas flores). Todo esto después de estar escribiendo durante dos horas un texto insulso que solo te sirve para descargar el resentimiento que le tienes a esa persona maldita y desagradecida (mira que no quererme a mí...)
4.- Uyuyuyuyuy. Estos suelen ser bastante adolescentes. No sólo se acaba el mundo por alguien, sino que ni si quiera te has acercado a hablar con él/ella. Total, ¿qué puede ver en mí? No, sólo me queda llorar por las noches (y reventarte los granos mientras te matas a pajas, sojoputa). Realmente todo lo que esperan es recibir comments en plan "¿pero q dics, nño? S tu vals milll. Anímate. Bsukis".

Tu puta vida. Aquí se hace un compendio. Sí, es bastante similar a lo que sería un diario, pero admitamoslo: no a todo el mundo le interesa tu vida, sino más bien pasar un rato leyendo y distraerse. O sea, vale que hables de tu trabajo, de tu familia, de tus rollos con los colegas, de tu perro, o de la lavadora que te compraste ayer. Pero hazlo con gracia, porque si no, nos aburrimos y tu vida no nos importa un carajo. Y, por favor, si las fotos no van a ser degradantes, no van a salir tías buenas, no van a llevar adjunto un texto medianamente ingenioso, o realmente no interesan, ahórranos tus aburridas vacaciones y tus fotos de paisajes (sí, tío, el Sol es el mismo aquí que en la Polinesia, y lleva habiendo amaneceres y puestas de Sol desde hace tres millardos de años...)

Y con esto y un bizcocho...

Fue Somófrates a les 15:32 | Comentarios (21)


Ejercicio de percepción

Comparad las dos imágenes:

Foto 1.

Foto 2.

1.- ¿Cuál de las dos escenas es más desagradable?

2.- ¿Cuál de las dos escenas resulta más agresiva e inmoral?

3.- ¿Cuál de las dos escenas se puede ver en horario televisivo normal y cuál no?

Razona tus respuestas.

Fue Somófrates a les 01:45 | Comentarios (12)


3. november 2004

World famous ribs

Vale. Bien. (Lo siento, no encontraba la frase adecuada para empezar hoy). Mirando la cabecera del blog, creo que necesita un remozado.
¿Las elecciones, amores, desamores, cine, un mal día en el trabajo? Animosidad Contestataria: el blog que a veces se avergüenza de serlo y en el que el autor reconoce sus ganas de follarse a tu hermana y dejarle el grumo dentro.
Es sólo una idea. Admito sugerencias.

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Me dijeron que unos enfermeros/médicos/ateeses/ditú(TM) habían sacado fotos de las víctimas del 11M y las habían colgado en internet. Murmullos. Indignación. Caras largas. Profundo malestar.
Claro, lo primero que uno piensa es "¿será porque son médicos?". Bueno, los médicos suelen hacer fotos de sus casos clínicos, y más de uno se debe a la confección de "curiosidades médicas". Es más, los libros de texto propios de la profesión están más que decorados con este tipo de casquería. No entra en conflicto con el juramento ese dichoso de los médicos profesionales. Y tampoco recuerdo haber visto nada excesivamente escabroso en el trabajo de ningún reportero. Que tampoco digo que me parezca bien. Símplemente, ni bien ni mal.
Sin embargo, no recuerdo a nadie reaccionar igual al ver un checheno masacrado. O un croata. O un iraquí. O un palestino. O un negrito de Sierra Leona (que tienen su encanto, ya que estos están cortados a cuchillo). Y normalmente son rigurosos reportajes. Remunerados. De reporteros. Periodistas.
Si pudiese evitar ver todos estos muertos, pues encantado. Es más, si fuese posible que no existieran cosas así, pues mejor. Pero el tema no es ese. El tema es que al pronunciar la pregunta "¿es que nuestros muertos son mejores que los de los demás?", nadie me contestó. Sólo silencio y miradas de desaprobación.
Oigan, que yo, como todo hijo de vecino, me tuve que tragar un reportaje en el dominical de El País sobre el niño aquél iraquí sin bracitos ni piernecitas con el 60% de lo que le quedaba de cuerpo churruscadito (en aquel momento se me vino a la mente una de esas fotos que se ven en las cartas de los restaurantes americanos: niño, acabas de ser "barbacoado" a lo Cajún. The Louisiana way). Y al leer el texto que lo acompañaba, obra del mismo autor de las fotos, uno tenía que solidarizarse en lágrimas por la experiencia que éste confesaba al descubrir al susodicho crío.

¿Por qué tantos meses de dar el coñazo con el 11M? Sí, de acuerdo, fué todo un palo. Pero a qué viene tanta conciencia solidaria y tanta polla. Qué es lo que quieren de la opinión pública. No hay reparos en machacarnos con velas, con fotos, con flores, con lágrimas, con consignas. Pero, ¿un brazo tirado en el pavimento junto a la vía? No, claro. ¡Nunca! Eso podría herir sensibilidades. Al menos, otro tipo de sensibilidades.

Personalmente, prefiero un "especial matanzas" antes que esos telediarios pesados en los que no te dicen absolutamente nada y se repite una y otra vez la misma tontería insulsa durante cuarenta minutos. Pero, como decía "ayer", lo suyo es quitar de la parrilla televisiva a Nuria Bermúdez, que es un putón desorejado que atenta contra la moral y la dignidad humanas.

Tal vez esté equivocado, pero en mi opinión emitir en abierto y durante una hora u hora y media los efectos de este tipo de beligerancias sobre un cuerpo humano haría descender alarmantemente las ganas de marcha de medio mundo. Sí, vale, es una burrada. Es de un mal gusto que te cagas. Pero no van a dejar de existir por no emitirlas. Y un varapalo traumático de estas dimensiones, tras hacernos vomitar a todos un par de veces, harían que se nos pusiesen los pelos de la nuca como chinchetas la proxima vez que leyésemos "atentado en nosedónde" o "represalia en tal otro sitio".

La opinión pública padece del síndrome del bombardero. A mil pies de altura aprietas el botón y sueltas las bombas. De noche. Y sí, eres consciente de la grandiosidad del acto. De lo decisivo y apoteósico del momento. Y ves todas esas luces, escuchas las explosiones, y eres consciente del poder que se ha utilizado. Hay a quienes incluso les gusta; y no me parece mal: puede incluso resultar hermoso. Con esas pantallitas verdes de las cámaras de infrarrojos y visión nocturna.
Pero lo suyo sería estar con los buitres a la mañana siguiente, picoteando los restos. Respirar el aire. O incluso poder ver cómo se evaporan los cuerpos en la explosión. Escuchar como revientan los que no están suficientemente cerca. O suficientemente lejos.

Sí. Es desagradable. Molaría que en vez de eso pudiesemos estar todos en casita haciendonos el amor tiernamente. Pero lo obsceno es hacerlo e ignorar lo que hay. Y encima quejarnos porque hay quienes nos recuerdan estas cosas. Y es que así no hay quien tenga una erección como es debida, coño. Claro.

La ultima foto que le hicieron al pequeño Hakim

PD: Efectivamente, el autor de este blog no es solidario. Lo solidario le da asco. Al menos, todo lo que esté fuera del concepto "o follamos todos, o la puta al río".

Fue Somófrates a les 13:50 | Comentarios (4)